Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega. Las cookies que se clasifican según sea necesario se almacenan en su navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las características básicas del sitio web. También utilizamos cookies de terceros que nos ayudan a analizar y comprender cómo utiliza este sitio web. Estas cookies se almacenarán en su navegador solo con su consentimiento. También tiene la opción de optar por no recibir estas cookies. Pero la exclusión voluntaria de algunas de estas cookies puede afectar su experiencia de navegación.
Imprescindibles
Las cookies necesarias son absolutamente esenciales para que el sitio web funcione correctamente. Esta categoría solo incluye cookies que garantizan funcionalidades básicas y características de seguridad del sitio web. Estas cookies no almacenan ninguna información personal.
No imprescindibles
Estas cookies pueden no ser particularmente necesarias para que el sitio web funcione y se utilizan específicamente para recopilar datos estadísticos sobre el uso del sitio web y para recopilar datos del usuario a través de análisis, anuncios y otros contenidos integrados. Activándolas nos autoriza a su uso mientras navega por nuestra página web.
Sinopsis
Los derechos humanos hoy no son universales, pero sí lo es el sistema de mercado. Es un tejido global de interdependencias económicas, esencialmente por encima y más allá del control humano; un ente fantasmagórico, supuestamente imparcial, que gobierna todas las cosas. Si la palabra ?universal? se refiere a una declaración de derechos y para todo el mundo, entonces los derechos humanos son radicales porque reclaman la igualdad, la fraternidad y la libertad para todos. De hecho, ?universal? podría ser redundante, porque ?humano? es ya una categoría universal. Si un miembro de la especie humana es un ser ?humano?, tal como la palabra ha sido generalmente entendida desde la Ilustración, él o ella debe gozar de los derechos que hacen posible la condición humana.