Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega. Las cookies que se clasifican según sea necesario se almacenan en su navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las características básicas del sitio web. También utilizamos cookies de terceros que nos ayudan a analizar y comprender cómo utiliza este sitio web. Estas cookies se almacenarán en su navegador solo con su consentimiento. También tiene la opción de optar por no recibir estas cookies. Pero la exclusión voluntaria de algunas de estas cookies puede afectar su experiencia de navegación.
Imprescindibles
Las cookies necesarias son absolutamente esenciales para que el sitio web funcione correctamente. Esta categoría solo incluye cookies que garantizan funcionalidades básicas y características de seguridad del sitio web. Estas cookies no almacenan ninguna información personal.
No imprescindibles
Estas cookies pueden no ser particularmente necesarias para que el sitio web funcione y se utilizan específicamente para recopilar datos estadísticos sobre el uso del sitio web y para recopilar datos del usuario a través de análisis, anuncios y otros contenidos integrados. Activándolas nos autoriza a su uso mientras navega por nuestra página web.
Sinopsis
¿Qué es lo que hacen esas coplas, versos, proverbios, acertijos o canciones que se me escapan a rachas al menor tropiezo? Por un lado, claro, imitan al pueblo (que, al no ser nadie, es el solo dueño de la lengua viva) en los juegos de sabias polimetrías, asonancias y otros trucos que de la poesía anónima nos han quedado. Por otro lado, como muchas de las cosas llamadas populares no son tan limpias y del común como debían, estos versos, y otros de registros y hechuras más líricas y literarias, se dedican a tomar algunos hallazgos o desengaños claros que he oído o leído de los pocos sabios, o bien a dar cuenta de sentimientos y ocurrencias que no sé de dónde me vienen y convertirlos por juego de ritmo y razón en cosas que suenan al aire del cantar o el verso. Y, en cualquier caso, poco pueden parecerse a lo que hoy día se produce y vende como poesía, ¡qué se le va a hacer!